Micromachismos en el aula
CCO Pixabay
Puede que no hayas escuchado esta
palabra todavía o que lo hayas hecho pero no tengas muy claro a qué se refiere.
Con el prefijo micro nos referimos a
algo pequeño, diminuto y casi imperceptible, que se sitúa en una fina línea
entre lo visible y lo escondido. Por tanto unido a machismo nos estamos refiriendo a aquellas actitudes,
comportamientos o mensajes a las que no se les da importancia porque ni
siquiera se identifican como machistas por parte de la mayoría de personas,
pero que están contribuyendo a la perpetuación de los roles y estereotipos de
género tradicionales que relegan a la mujer a un plano inferior y a sufrir
distintas violencias por su condición de mujer. Ahí es donde radica el peligro
de los micromachismos, en su invisibilidad que es lo que hace que se
reproduzcan y se difundan como mensajes inocuos y cotidianos y sean aceptados
como algo “normal”.
Como docentes hemos de
reflexionar sobre este término para señalar los micromachismos que estamos y
que están reproduciendo en las aulas ya que esta es la base de violencias
posteriores más graves.
Algunas estrategias que podemos seguir son:
Reflexionar sobre si se da un trato igual a chicas y chicos en las aulas: qué tareas extracurriculares pedimos que hagan, cuando necesitamos que alguien nos ayude con algo pesado, ¿se lo pedimos a un chico?, a la hora de hacer cumplidos ¿los chicos son campeones y las chicas bonitas?, hacemos comentarios sobre cosas que se hacen mejor o peor por ser chico o chica (ej. Ellas son más limpias, tienen una letra más bonita, es normal que ellos rompan cosas o empujen porque los chicos son más “movidos”…)
¿Fomentamos actividades inclusivas?: ej, en educación física ¿realizamos actividades con perspectiva de género en las que todas/os participen por igual o sólo aquellas en las que tienen por cultura más práctica los chicos.
¿Se permiten más actitudes violentas/agresivas en los chicos “porque los chicos son más revoltosos, más brutos, más inquietos…”
¿La distribución de los espacios es equitativa entre géneros? Ver cuánto espacio ocupan los chicos y cuánto las chicas, si se segregan por sexos, qué lugar ocupa (central, periférico), en los patios, en educación física, en tecnología…
Reflexionar sobre si se da un trato igual a chicas y chicos en las aulas: qué tareas extracurriculares pedimos que hagan, cuando necesitamos que alguien nos ayude con algo pesado, ¿se lo pedimos a un chico?, a la hora de hacer cumplidos ¿los chicos son campeones y las chicas bonitas?, hacemos comentarios sobre cosas que se hacen mejor o peor por ser chico o chica (ej. Ellas son más limpias, tienen una letra más bonita, es normal que ellos rompan cosas o empujen porque los chicos son más “movidos”…)
¿Fomentamos actividades inclusivas?: ej, en educación física ¿realizamos actividades con perspectiva de género en las que todas/os participen por igual o sólo aquellas en las que tienen por cultura más práctica los chicos.
¿Se permiten más actitudes violentas/agresivas en los chicos “porque los chicos son más revoltosos, más brutos, más inquietos…”
¿La distribución de los espacios es equitativa entre géneros? Ver cuánto espacio ocupan los chicos y cuánto las chicas, si se segregan por sexos, qué lugar ocupa (central, periférico), en los patios, en educación física, en tecnología…
Formándonos y tomando parte
activa en la lucha contra estos micromachismos que nosotras/os mismas/os
presentamos podremos contribuir a que nuestros/as adolescentes sientan el
centro escolar como un lugar más participativo y libre de violencias.
Aquí os dejo un enlace con un
decálogo sobre micromachismos en los centros educativos desarrollo por el
Concejo de Castilla y León: Decálogo
Y una guía completa sobre cómo
identificar los micromachismos, confeccionada por la periodista Ana Requena,
quién escribe un blog en el diario.es que lleva el mismo nombre.
Blog de Ana Requena dónde analiza
los micromachismos a través de noticias.
Espero que os haya gustado,
espero vuestros comentarios.
Un saludo






