Cyberbullying e internet seguro
Imagino que conoceréis la palabra
bullying, término anglosajón que
hemos adoptado para nombrar el acoso entre iguales, y más concretamente que
aplicamos a la infancia y adolescencia. Por desgracia con bastante frecuencia
vemos noticias sobre agresiones verbales o físicas continuadas (burlas,
humillaciones públicas, golpes…) a un/a adolescente por parte de sus
compañeras/os de clase y además muchas de ellas ocurren dentro del propio
centro educativo, e incluso dentro del aula y son prolongadas en el tiempo.
Cuando a este acoso escolar se le
añaden las nuevas tecnologías como medio a través del cuál ejercer la agresión
hablamos de cyberbullying. Con el
acceso a las TICS y las redes sociales por parte de los/as menores hemos visto
que se han incrementado tanto las posibilidades de un aprendizaje innovador, un
acceso a información novedosa y enriquecedora, pero al mismo tiempo también
supone la exposición a nuevos peligros, en muchos casos desconocidos por las/os
madres/padres e incluso docentes.
El cyberbullying ha hecho que se
transformen las agresiones que ahora incluyen nuevas violencias como:
suplantación de la identidad para mandar mensajes humillantes en su nombre,
envío repetido de imágenes o mensajes violentos, difusión de contenido privado
de la víctima (fotos, mensajes…), paliza feliz (happy slapping) dónde se graba
a la víctima mientras recibe una paliza y se difunde en internet o por apps
móviles.
Algunos de los mayores peligros
de esta nueva modalidad de acoso es: el anonimato del/la agresor/a hace que las
agresiones sean más violentas debido a la impunidad que se siente; lo que se
difunde en la red es casi imposible de borrar y las imágenes o mensajes pueden aparecer una y otra vez aunque hayan
pasado años desde la agresión; al difundirse por medios públicos puede llegar a
miles de personas en poco tiempo, magnificándose el alcance y el daño que se
hace; encierra peligros también para los/as agresores/as que no conocen en la
mayoría de casos las consecuencias legales del cyberbullying.
¿Qué podemos hacer ante estas
situaciones?
Si ya se ha producido la agresión
debemos conservar todas las pruebas que tengamos de la agresión (imágenes,
mensajes, cuentas desde las que se ha agredido…), no borrar nada y no continuar
contestando a las agresiones. Como adultos debemos bloquear electrónicamente el
contacto entre la víctima y el/la agresor/a. Podemos denunciar a la
administración de esa red social o app y también ante las fuerzas de
seguridad.
No obstante siempre es mejor
prevenir que curar por lo que como adultas/os debemos enseñar a los/as
adolescentes un comportamiento responsable en las redes, para ello debemos:
estar al día sobre las redes sociales o TICs que usan nuestros hijos/as; hablar
con ellos/as sobre qué les gusta hacer en internet; informarles sobre los
peligros de internet; saber qué apps o programas utilizan; activar un programa
de control parental; que el ordenador esté en una sala común y no en su
habitación; mostrarles que estamos ahí si sufre algún problema; cambiar a
menudo las contraseñas; tener un antivirus potente…
Por último aquí os dejo tres webs
donde encontraréis recursos para un manejo de internet más seguro con
información tanto para adolescentes como
para las personas adultas de referencia (educadoras/es, madres, padres…).
Pantallas Amigas
En ti confío
Espero que os haya gustado,
espero vuestras dudas, sugerencias, etc en comentarios
Un abrazo
CCO Pixabay
Bibliografía
Buelga, S. (2013). El Cyberbullying: cuando la red no es un lugar seguro. En E. Estévez, Los problemas en la adolescencia (pp.121-142). Madrid: Editorial Síntesis

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