domingo, 6 de enero de 2019

Aulas más inclusivas: Trastorno del espectro autista (TEA)

Cuando hablamos de alumnado diagnosticado de TEA (Trastorno del Espectro Autista) nos referimos a niños/as o adolescentes que tienen una serie de dificultades principalmente en el área socioemocional, de comunicación o lenguaje y de procesamiento de la información. La etiqueta TEA engloba una amplia variedad de manifestaciones por lo que las personas con TEA van a variar mucho de unas a otras. No obstante los criterios diagnósticos que se siguen según el manual de psiquiatría de referencia, el DSM-V (APA, 2013), son: 

A. Deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social en diversos contextos, manifestados por lo siguiente, actualmente o por los antecedentes.

A.1 Deficiencias en la reciprocidad socioemocional, por ejemplo:
Acercamiento social anormal.
Fracaso en la conversación normal en ambos sentidos.
Disminución en intereses, emociones o afectos compartidos.
Fracaso en iniciar o responder a interacciones sociales.

A.2 Deficiencias en las conductas comunicativas no verbales utilizadas en la interacción social, por ejemplo:
Comunicación verbal y no verbal poco integrada.
Anormalidad en el contacto visual y del lenguaje corporal.
Deficiencias en la comprensión y el uso de gestos.
Falta total de expresión facial y de comunicación no verbal.

A.3 Déficits en el desarrollo, mantenimiento y comprensión de relaciones, por ejemplo:
Dificultad para ajustar el comportamiento a diversos contextos sociales.
Dificultades para compartir el juego imaginativo o para hacer amigos.
Ausencia de interés por las otras personas.

B. Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades que se manifiestan en dos o más de los siguientes puntos, actualmente o por los antecedentes (los ejemplos son ilustrativos pero no exhaustivos).

B.1 Movimientos, uso de objetos o habla estereotipada o repetitiva; por ejemplo:
Estereotipias motrices simples.
Alineación de juguetes.
Cambio de lugar de los objetos.
Ecolalia.
Frases idiosincráticas.

B.2 Insistencia en la monotonía, excesiva inflexibilidad a rutinas, o patrones ritualizados de comportamiento verbal y no verbal, por ejemplo:
Elevada angustia ante pequeños cambios.
Dificultades con las transiciones.
Patrones de pensamiento rígidos.
Rituales de saludo.
Necesidad de seguir siempre la misma ruta o de comer los mismos alimentos cada día.

B.3 Intereses muy restrictivos y fijos que son anormales en cuanto a su intensidad y focos de interés se refiere, por ejemplo:
Fuerte vínculo o elevada preocupación hacia objetos inusuales.
Intereses excesivamente circunscritos y perseverantes.

C. Los síntomas del autismo tienen que manifestarse en el periodo de desarrollo temprano. No obstante, pueden no revelarse totalmente hasta que las demandas sociales sobrepasen sus limitadas capacidades. Estos síntomas pueden encontrarse enmascarados por estrategias aprendidas en fases posteriores de la vida.

D. Los síntomas causan deterioro clínico significativo en el área social, laboral o en otras importantes para el funcionamiento habitual.

E. Las alteraciones no se explican mejor por una discapacidad intelectual o por un retraso global del desarrollo.

Si queremos trabajar por una escuela inclusiva que no relegue a este alumnado a centros específicos separados del resto debemos formarnos como profesionales y dotar el aula de elementos que faciliten el aprendizaje de este alumnado y que sensibilice al resto para que comprendan la diversidad del aula y no estigmaticen la diferencia.

Os dejo un método con algunas estrategias a seguir por el profesorado:

Programa TEACCH: desarrollado por el doctor Eric Schopler en los años 70, sirve para el TEA en todas sus formas de expresión. Para Scholer era fundamental evitar que estos menores fueran excluidos de los centros educativos y creó este sistema que se basa en una enseñanza estructurada en todos sus ámbitos. El alumnado con TEA no tolera lo imprevisible por lo que debemos ser ordenados/as y seguir patrones lógicos en todo lo que hagamos y esto implica tanto en la propia estructuración de la tarea como del aula y el tiempo. Algunas pautas a seguir son:

  • Utilizar apoyos visuales: es decir, emplear pictogramas para que asimilen mejor los conceptos y así paliar el déficit de la comprensión verbal. Esto se utiliza tanto para adquirir conocimientos como para aprender la metodología de trabajo y para relacionarse con el entorno.
  •  Aula: dividirla en “rincones” o áreas de trabajo bien definidas y señalizadas con pictogramas (rincón de lectura, rincón del ordenador, área de trabajo grupal…)
  •  Tiempo: Indicar el principio y el fin de las actividades
  •  Crear rutinas flexibles: que conozcan los pasos a seguir para que sea predecible y lo interioricen
  •   Adaptar las evaluaciones con apoyos visuales, dar más tiempo de realización.
  •   Crear una agenda de actividades en la que se defina día, hora, tarea concreta.


Para que conozcáis a fondo este interesante método y sepáis cómo implementarlo en las aulas os dejo este recursos que lo explica detalladamente:

Método TEACCH para TEA

¡Gracias por vuestra atención! Un abrazo    


                                        Autism Awareness Ribbon by Melesse CC BY SA

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